Hondarribia: entre España y Francia

En la misma desembocadura del Bidasoa, casi junto a la frontera francesa, se encuentra uno de los pueblos con más encanto de todo el País Vasco. Hondarribia, o Fuenterrabía, como se la denominó durante muchos años, es una localidad volcada al mar pero que tierra adentro esconde algunos secretos con los que encandila a cualquier viajero.

Su situación fronteriza ha dotado a Hondarribia de una prolija historia, en la que cabe señalar innumerables batallas que se han sucedido en el devenir de los siglos buscando el control de tan significativo enclave. De aquellos tiempos dejan constancia sus murallas y su castillo, hoy día perfectamente integrados en un entorno urbano al que dotan de un sabor muy especial.

Hablando de sabores, es imposible hacer un recorrido por las calles de la ciudad y no detenerse a degustar alguna muestra de su gastronomía, otro de los grandes atractivos que tiene Hondarribia.

El Marmitako
El Marmitako

Los pescadores locales nutren cada día de género fresco a los establecimientos de la zona, gracias a lo cual los restaurantes locales preparan algunos platos típicos como el marmitako, que hay que probar de forma obligatoria antes de volver a casa si se visita esta localidad.

Qué ver en Hondarribia

En cualquier caso, retomando lo que sería la visita a los lugares más emblemáticos de Hondarribia, la mejor manera de empezar este recorrido es accediendo al casco viejo de la ciudad a través de la puerta de Santa María, donde la estatua de un hachero preside la entrada a la zona amurallada de la ciudad.

Desde allí podremos dirigirnos hacia la calle Mayor, sin duda una de las más bonitas de la ciudad con sus pintorescas casas balconadas. Un lugar para pasear tranquilamente, contemplando las peculiaridades de cada rincón, mientras nos encaminamos hacia la Plaza de Armas.

Como sucede en la mayoría de las ciudades con amplia historia en la Edad Media, uno de los puntos más destacados de Hondarribia es su Plaza de Armas. Ubicada en la parte más alta del casco viejo, allí es donde estaba el antiguo castillo, hoy reconvertido en parador.

Puerta de Santa María, Hondarribia
Puerta de Santa María, Hondarribia

Se trata del lugar perfecto para detenerse a tomar algo en alguna de las terrazas de los bares que hay en sus aledaños (especialmente recomendable es la de la cafetería que hay en el parador). Las vistas son simplemente espectaculares, divisándose no sólo el mar, sino también la vecina Hendaya y toda la parte baja de la ciudad.

Cerca de allí, al final de la calle Mayor, se encuentra “la parroquia” de Santa de la Asunción y del Manzano, uno de los pocos monumentos, junto al castillo, que realmente invitan a entrar al viajero. Porque lo cierto es que Hondarribia no es una ciudad donde haya grandes obras arquitectónicas o puntos de renombrado interés.

El encanto de la ciudad reside en los paseos tranquilos, descubriendo sus pequeños rincones y deteniéndose cada vez que haga falta a contemplar el paisaje.

Iglesia de Santa Maria de la Asunción y del Manzano, Hondarribia
Iglesia de Santa Maria de la Asunción y del Manzano, Hondarribia

Otro de los puntos de interés de la localidad es la Plaza Guipúzcoa, la cual ha conservado toda su esencia medieval hasta nuestros días pese a haber sido reconstruida durante los años 70 del pasado siglo. Sus bajos porticados, casas balconadas y ricos artesonados la hacen sin duda, bien merecedora del calificativo de auténtico corazón del casco viejo, ya que pocos rincones pueden competir en belleza con esta plaza.

Siguiendo por la calle de San Nicolás se llega a la puerta principal de las murallas, momento perfecto para alejarse del casco viejo y tomar camino al barrio con más encanto de la localidad: el barrio de la Marina.

Dejando la parte alta de la ciudad, cerca del puerto, está la zona de la Marina, hogar tradicional de los pescadores de Hondarribia y que compone la estampa más colorida del pueblo. Allí es posible fotografiar encantadoras casas tradicionales vascas, llenas de color y repletas de flores en sus balcones.

Un lugar bonito y singular que tiene su colofón en el paseo de Butrón a orillas del Bidasoa. Además, si a esa hora ya aprieta el hambre, es aquí donde se aglutinan algunos de los más afamados locales de pintxos de la ciudad.

Y además…

Para quienes vayan en coche hasta Hondarribia, una buena opción es dirigirse hacia el santuario de la Virgen de Guadalupe, que se encuentra en el monte Jaizkibel. Si bien la ermita no es especialmente destacable, resulta curioso ver la figura de la Virgen de Guadalupe completamente rodeada de las maquetas de barcos que ofrendan los pescadores.

Monte Jaizkibel
Monte Jaizkibel

Eso sí, las vistas sobre la bahía de Txingudi son las mejores de toda la zona y sin duda una manera perfecta de despedirse de Hondarribia, uno de los pueblos más bonitos de todo el País Vasco gracias a la fusión de su esencia medieval y su condición de ciudad portuaria.

Acerca de roberto mazzanti

Hola soy roberto, un italiano que ha vivido 10 años en España que adora los viajes y todo lo relacionado con ellos. Después de tanto viaje, he decidido compartirlos con todo el mundo y desde 2013 soy administrador de www.laotraruta.net. Gracias a mucho trabajo y esfuerzo, después de 2 años, estoy viviendo de blogging y hace poco he salido de viaje indefinido (te cuento todas mis aventuras en mi nueva web: italoespañol). Los sueños se pueden hacer realidad, sólo hay que focalizarlos ;)

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