Mini-ruta en coche por Tenerife

Tenerife es una isla ideal para recorrer en coche, ya que muchos de sus preciosos parajes naturales pueden observarse desde la distancia. En otras ocasiones, se trata simplemente de disfrutar de rincones más o menos escondidos a los que merece la pena acercarse, pero en cualquier caso, una ruta en coche por Tenerife es toda una experiencia.

Lo bueno de este tipo de rutas es que puedes hacerlas de la duración que prefieras. Puedes recorrerte 250 Km en unas horas para tener una idea general de cómo es Tenerife o emplear varios días si quieres disfrutar con calma de muchos de los lugares de interés que ofrece la isla.

En mi caso no soy de pasarme tanto tiempo en la carretera, de forma que elegí alquilar un coche y dedicar una jornada completa a conocer parte de la isla sin correr mucho. Por la noche pillé una oferta en la web de Weekendesk con temática relax para descansar.

Es una web que me encanta porque tiene ese concepto diferente de escapada de fin de semana. Puedes elegir lo que quieres independientemente del lugar (relax, deporte y aventura, balnearios, etc…) y ya tienen paquetes hechos de antemano. Todo muy sencillo y me quedé una mañana entera en el SPA del hotel donde me alojaron 😉

Volvamos a lo nuestro jejeje

Si hay un lugar que no puede dejar de visitarse en Tenerife es el Teide, de ahí que para asegurarme de que no me faltase tiempo, lo elegí como inicio de mi ruta.

Teide, Tenerife
Teide, Tenerife

Recorriendo los volcánicos paisajes del Valle de Ucanca tienes la sensación casi de estar en otro planeta, mientras que, al fondo, majestuoso, se alza el pico más alto de España, al que me dispongo a subir. El teleférico no te deja exactamente en la cumbre, y hay un pequeño tramo de unos 200 metros que hay que hacer caminando, pero, sinceramente, poco importa cuando te ves ahí arriba dominando un panorama absolutamente increíble. Por momentos como este es por los que adoro viajar.

Finalizado esta cita imprescindible mis planes eran dirigirme al observatorio astronómico del Teide, pero tras enterarme de que las visitas guiadas habían de concertarse con antelación, seguí mi camino hacia La Orotava.

En este pueblo me detuve a pasear con calma por sus calles observando un buen número de puestos de artesanía y algunos edificios de alto valor histórico: la Casa de los balcones, la Iglesia de San agustín, el ayuntamiento…

Valle de Ucanca
Valle de Ucanca

Cogiendo la TF-5 me dirijo hacia la capital de la Isla, Sta Cruz de Tenerife, aunque mi paso por ella es puramente testimonial, ya que estoy más interesado en descubrir parajes naturales que en núcleos urbanos. Así que, desde allí, pongo rumbo al barrio de San Andrés, junto a la Playa de las Teresitas. Un barrio eminentemente pesquero donde hago una parada para comer y disfrutar de los productos del mar. Mi menú, calamares, pulpo y ensaladilla, regados con un buen tinto de verano.

Tras la sobremesa me encamino hacia la playa de Las Teresitas, que para mi sorpresa, está bastante tranquila, lo que me invita a pasear por la orilla a lo largo de toda su extensión. Un paseo relajante y placentero y que doy por concluido tras haberme dado un chapuzón en sus calmadas aguas y haber probado algunas de las delicias gastronómicas que se sirven en los chiringuitos.

Parque rural de Anaga
Parque rural de Anaga

De nuevo en el coche, me dirijo hacia el Parque rural de Anaga, bastante cercano, y desde cuya carretera se aprecian unas fantásticas vistas del mar. Una vez allí, me adentro en los bosques de Laurisilva, que crean un entorno mágico. Caminando entre su frondosa vegetación no pude evitar pensar que tal vez JK Rowlings hubiese estado allí y se hubiese inspirado en ellos para los ambientes de su archifamoso Harry Potter…

El punto final de esta ruta es el Paisaje protegido de Las Lagunetas, donde de nuevo he de dejar el coche aparcado y me adentro en un paisaje de notable belleza repleto de bosques de pinar. Sin duda Tenerife es el lugar ideal para viajar si además de sol y playa, te gusta estar en contacto con lugares de frondosa vegetación.

Observatorio del Teide
Observatorio del Teide

La luz empieza a escasear y me decido a regresar para poder disfrutar con tranquilidad durante el camino de una hermosa puesta de sol sobre la costa tinerfeña. En mi soledad, al volante, recuerdo durante todo el trayecto de regreso los momentos tan especiales que he vivido en tan sólo unas horas y la cantidad de diferentes mundos que una pequeña isla como Tenerife acoge. Los paisajes de lava volcánica que te trasladan a otro planeta, las impresionantes vistas sobre el Teide, o la magia de los bosques de Laurisilva, que parecen sacados de un cuento, son sólo tres de ellos, pero estoy seguro de que una visita más en profundidad me hubiese descubierto muchos otros.

Si bien las rutas en coche no permiten disfrutar durante mucho tiempo de estas maravillas, tienen la ventaja de que te permiten acceder a lugares tan distintos en unas pocas horas, generando una sensación de haber vivido un día muy intenso. Esta noche, desde la cama de mi hotel, seguro que rememoraré una vez más cada pequeño detalle de este inolvidable trayecto.

Acerca de roberto mazzanti

Hola soy roberto, un italiano que ha vivido 10 años en España que adora los viajes y todo lo relacionado con ellos. Después de tanto viaje, he decidido compartirlos con todo el mundo y desde 2013 soy administrador de www.laotraruta.net. Gracias a mucho trabajo y esfuerzo, después de 2 años, estoy viviendo de blogging y hace poco he salido de viaje indefinido (te cuento todas mis aventuras en mi nueva web: italoespañol). Los sueños se pueden hacer realidad, sólo hay que focalizarlos ;)

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