Ribadeo: no solo playa de las catedrales

El municipio gallego de Ribadeo es el núcleo urbano situado más al noreste de Galicia, y es uno de los lugares de paso del camino de Santiago, en concreto, del camino del Norte.

Situado junto a la ría que separa Asturias de Galicia, y a la que da nombre, tiene tres elementos principales de interés, el casco antíguo, la playa de las catedrales y el puerto deportivo. En mi recorrido de un día por Ribadeo me propuse visitar todas ellas a la espera de que el tiempo, ese elemento que lo condiciona todo en Galicia, no arruinara mis planes.

Siempre que visito un pueblo me gusta comenzar mi recorrido explorando sus calles. En este caso, Ribadeo cuenta con un Casco antíguo declarado Bien de Interés cultural y Conjunto Histórico Artístico, con lo que era de esperar que hubiese mucho y muy interesante para ver.

Torre de los Moreno
Torre de los Moreno

Con lo que no contaba era con el hecho de que muchos de los edificios son privados, con lo que tienes que limitarte a verlos desde el exterior. Un inconveniente que, sin embargo, no resta interés al paseo por sus calles.

El centro de la vida en Ribadeo es la Plaza de España, un lugar del que no hace falta moverse para comenzar la visita cultural, ya que en ella están ubicadas importantes edificaciones que merece la pena ver.

La iglesia de Santa María del Campo, y el Convento de Santa Clara son el legado que la Iglesia ha dejado en el pueblo. La primera es la Iglesia parroquial desde hace casi dos siglos, mientras que el convento, que alberga a monjas clarisas, cuenta con una iglesia y un claustro más que reseñables. Ambas edificaciones pueden visitarse, pero tienen un horario muy concreto fuera del cual no es posible.

Sin salir de la propia Plaza se encuentran el Pazo de Ibáñez y la Torre de los Moreno. El Pazo es actualmente sede del Concello, por lo que sólo puede ser visitado en horario laboral, mientras que la Torre de los Moreno es privada, por lo que sólo se puede admirar su fachada exterior.

Mirador de la Atalaya
Mirador de la Atalaya

Esta parte de mi visita se alargó más de lo esperado -suele ocurrirme con frecuencia que mis planes iniciales terminan por hacerse añicos- así que, con idea de tratar de respetar mi idea inicial, proseguí mi paseo por la calle Ibañez hasta llegar a la Praza d’ Abaixo, y proseguir por la calle de La Trinidad, donde me topé con el mirador de La Atalaya, y la Iglesia de la Trinidad.

Una mirada a mi móvil me hizo saber que ya estaba fuera de tiempo, así que, para concluir mi visita al casco antiguo, me dirigí a la calle San Roque donde hay una importante concentración de casas de Indiano. El término proviene de aquellos emigrantes gallegos que habían retornado tras hacer fortuna en América, y que construyeron sus casas con todo tipo de lujo y ostentación para dejar constancia de ello.

Tras este paseo por el Ribadeo más cultural, quise acercarme al Puerto Deportivo, otra de las joyas del pueblo, y un lugar en el que, pensé, seguro habría buenos restaurantes. No me equivoqué, y tuve el placer de degustar una zarzuela de marisco en el Restaurante La Solana de esas que no se olvidan fácilmente.

Faro de Illa Pancha
Faro de Illa Pancha

El Paseo marítimo y el Real Club náutico son ideales para pasear tranquilamente en un entorno radicalmente distinto, y con una notable actividad de gente que disfruta de la visión de tan singular paisaje, mientras toma algo en una de las terrazas cercanas.

Cumplidos dos de mis tres objetivos iniciales, tan sólo me restaba dirigirme a las afueras de Ribadeo, concretamente a 13 km de la localidad, donde se encuentra, posiblemente, una de las atracciones más populares con las que cuenta: La playa de las Catedrales

La Playa de las Catedrales no es un lugar donde se vaya a tomar el sol o pasar el día en familia, sino un entorno natural extraordinario que ofrece la visión de grandes rocas moldeadas por la fuerza de las olas, acantilados impresionantes, y más de un kilómetro de arena fina. El lugar recibe tal afluencia de visitantes que en los meses de verano hay que solicitar el acceso con un mes de antelación, y el número de visitantes está restringido a un máximo de 5000 diarios.

Playa de las catedrales
Playa de las catedrales

El golpear de las olas, el juego de luces y las sorprendentes formas que la naturaleza ha creado a su capricho en las rocas componen un espectáculo digno de verse, y  es sin duda un broche de oro para mi visita a Ribadeo. Por fortuna, la lluvia no ha arruinado mis planes, y me voy de aquí con la alegría de haber pasado un día en un lugar maravilloso que recomiendo visitar a todo el que aún no haya tenido oportunidad de verlo.

Acerca de roberto mazzanti

Hola soy roberto, un italiano que ha vivido 10 años en España que adora los viajes y todo lo relacionado con ellos. Después de tanto viaje, he decidido compartirlos con todo el mundo y desde 2013 soy administrador de www.laotraruta.net. Gracias a mucho trabajo y esfuerzo, después de 2 años, estoy viviendo de blogging y hace poco he salido de viaje indefinido (te cuento todas mis aventuras en mi nueva web: italoespañol). Los sueños se pueden hacer realidad, sólo hay que focalizarlos ;)

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