Un día en Icod de los vinos

Al noroeste de Tenerife se encuentra el pueblo de Icod de los Vinos, una localidad con varios atractivos que hacen que merezca la pena darse una vuelta por allí para conocerla un poco mejor. Los aficionados a la enología no necesitarán muchos más alicientes que el propio nombre del pueblo para darle una oportunidad, pero incluso si el vino no es una de tus aficiones, puedes pasar unos días aquí y encontrar suficientes cosas interesantes que justifiquen tu viaje.

La localidad de Icod de los vinos es famosa por albergar uno de los árboles más antiguos que se conocen, el llamado el Drago Milenario, que si bien, según los expertos, no llega a ser tal, sí que cuenta con una edad estimada de entre 800 y 900 años.

Así que, como principal atracción turística del pueblo, no quedaba otra que hacerle los honores inaugurando mi viaje relámpago por Icod de los vinos, de manera que nada más llegar, me dirigí al Parque del Drago. Si bien el árbol puede observarse desde una alameda cercana, si se quiere acceder al Parque la entrada cuesta 4 euros.

icod de los vinos
Drago milenario, Icod de los vinos

A decir verdad, su presencia es imponente, y una vez situado frente a él, resulta fácil entender por qué tantos turistas se acercan hasta aquí sólo para contemplarlo. Sus 17 metros de altura y 20 de anchura son todo un espectáculo natural que no deja indiferente a nadie. Como anécdota reseñar que el Drago Milenario aparecía en los antiguos billetes de 1000 pesetas junto a la figura del escritor Benito Pérez Galdós.

En las cercanías del parque se encuentra la Ermita de las Angustias, la cual tiene una curiosa historia detrás, en la que se narra que la Virgen intercedió para salvar a un pastor que había alimentado a un caimán desde pequeño y que, al crecer, casi se lo come. Este pastor, como ofrenda, ofreció el cuerpo disecado del caimán, que se expone allí.

No es, ni mucho menos, la única ermita que puede encontrarse en Icod de los Vinos. De hecho no faltan edificaciones religiosas en el pueblo. La ermita del Calvario y la ermita de San Antonio son dos de ellas, pero sin duda, una de las atracciones más importantes, junto al mencionado Drago Milenario, es la Iglesia parroquial de San Marcos, finalizada en el año 1500, y que inicialmente se construyó como ermita en honor de una supuesta aparición del santo en la playa del mismo nombre.

Dicha playa, la playa de San Marcos, es otra de las razones que atraen a buena parte de los turistas hasta aquí. No puede olvidarse que las Canarias son, tradicionalmente, un destino de sol y playa, con lo que, sin duda, éste es un elemento que pesa en la decisión de muchos de ellos a la hora de acercarse hasta aquí.

playa de san marcos icod de los vinos
Playa de San Marcos, Icod de los vinos

La playa de San Marcos es, además, una de las más tranquilas de Tenerife, por lo que resulta perfecta para quienes quieren huir de la masificación que es tan habitual en verano, aunque por supuesto, en estos meses de temporada alta registra una presencia numerosa de turistas. Tiene forma de concha, lo que evita que haya grandes olas, su arena es oscura y de origen volcánico y cuenta con la gran ventaja de que no se necesita desplazarse para llegar hasta ella.

También en la costa se ubica otra de las cosas que no puedes dejar de ver si visitas Icod de los vinos: la cueva del viento.

Se trata de un tubo volcánico de 17 km, aunque sólo uno es visitable. Durante cerca de 2 horas tuve la oportunidad de recorrer a pie los 1200 metros que permite la visita, y quedar admirado con las formas y estructuras creadas por la lava, entre las que hay multitud de pasadizos y bocas de salida.

cueva del viento
Cueva del viento

Y cómo no, hay que hacer referencia a los vinos que dan nombre a la localidad. Si bien yo no soy un experto en temas enológicos, sí que me pareció que dada la importancia que el vino tiene en esta pequeña localidad canaria, todo aquel que sea capaz de apreciarlos debería realizar una visita al museo de Malvasía, dedicado precisamente a estos temas.

En mi caso el tiempo no daba para más, a pesar de que una visita a Icod de los vinos puede ser mucho más completa y exhaustiva de lo que lo fue la mía, que apenas dio para conocer una pequeña parte de su patrimonio histórico artístico. Plazas como la de Andrés Lorenzo Cáceres o la Plaza de la Pila, el Museo Sacro, la Casa de los Cáceres o la capilla de los Dolores son lugares no mencionados aquí que merecen ser resaltados y visitados con más calma. Un día en Icod de los vinos sabe a poco.

Acerca de roberto mazzanti

Hola soy roberto, un italiano que ha vivido 10 años en España que adora los viajes y todo lo relacionado con ellos. Después de tanto viaje, he decidido compartirlos con todo el mundo y desde 2013 soy administrador de www.laotraruta.net. Gracias a mucho trabajo y esfuerzo, después de 2 años, estoy viviendo de blogging y hace poco he salido de viaje indefinido (te cuento todas mis aventuras en mi nueva web: italoespañol). Los sueños se pueden hacer realidad, sólo hay que focalizarlos ;)

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