Qué ver en San Vicente de la Barquera

Se quiera o no, mencionar San Vicente de la Barquera es relacionar este pequeño pueblo cántabro con David Bustamante, el popular cantante que fue su mejor embajador durante la celebración del programa Operación Triunfo.

San Vicente de la Barquera era hasta entonces una pequeña joya conocida por muy pocos, pero la encendida defensa que el entonces aspirante a estrella realizó de su tierra despertó el interés de un gran número de gente. Y puesto que mi visita a Cantabria no tenía una agenda demasiado rígida, decidí comprobar si todos aquellos elogios eran merecidos.

El Puente de la Maza y la visión de su ría son los primeros detalles que llaman mi atención. Desde el puente puede divisarse en toda su amplitud el estuario de San Vicente, y respirarse ese espíritu de pueblo pesquero que lo impregna todo, aunque no es esta la única actividad en la que basa su economía. También la ganadería, y en los años más recientes el turismo, contribuyen al sostenimiento del pueblo. De hecho, éste último puede considerarse actualmente como el motor económico de la localidad.

puente de la maza
Puente de la maza

Otro de los atractivos de San Vicente de la Barquera es la Puebla Vieja, que es como se denomina a la zona monumental del pueblo. Allí se reúnen diversos lugares de interés, el principal de ellos, el Castillo del Rey, una fortaleza construida en el año 1210 y restaurada en 1990, que tenía originalmente la función de proteger el puerto de la localidad y que hoy se utiliza como museo y sala de exposiciones.

Sin salir de la Puebla Vieja tuve oportunidad de visitar otros monumentos destacados de la localidad. La Torre del Preboste, que en la época medieval se empleaba para recaudar impuestos y con posterioridad se convirtió en cárcel, el Hospital de la Concepción construido entre los siglos XIV y XVI, o la iglesia de Santa María de los Ángeles, que alberga los restos del inquisidor Antonio del Corro, un personaje muy relevante nacido en el pueblo durante el siglo XVI y que fue el responsable de la edificación del Palacio del Corro en el que hoy está instalado el ayuntamiento.

Con la hora de comer acercándose y estando en un pueblo de tradición pesquera, no pude resistirme a acercarme a la zona del puerto. Allí, hice una corta visita a la Capilla de la Virgen de la Barquera, erigida en homenaje a la que dicen, se apareció a unos marineros de la zona a bordo de un barco y posteriormente, me dirigí a almorzar en uno de los más afamados restaurantes de San Vicente, El Retiro, cuya especialidad es precisamente los pescados y productos del mar.

hospital de la concepcion
Hospital de la Concepción

Allí tuve ocasión de degustar unos deliciosos entrantes -rabas, pulpo y anchoas- que rematé con una lubina al horno acompañada de un excelente albariño. Todo un festín para el paladar y el estómago que nadie debería perderse a su paso por San Vicente de la Barquera y que recomiendo fervientemente a todos los amantes del buen comer.

Pero además de su conjunto histórico monumental, hay otra magnífica razón para visitar esta localidad, y esa razón no es otra que sus magníficas playas, que atraen al pueblo cada uño a un gran número de visitantes.

San Vicente cuenta con varias playas de singular belleza que son uno de los principales reclamos turísticos del pueblo. La playa de Merón, la playa del Tostadero , o la de la Gerra, entre otras, componen una oferta más que interesante para una población de tan pequeño tamaño. De todas ellas la más extensa es la Playa de Meron, que con sus 3500 metros de longitud y libre de aglomeraciones, resulta ideal para dar largos paseos por la orilla disfrutando de la tranquilidad y la belleza del entorno. De hecho, esa fue una de las actividades en las que ocupé mi tarde.

playa de meron
Playa de Merón

Ya de vuelta al pueblo tocaba buscar un lugar para hacer noche y mi elección fue el Hotel Faro de San Vicente, del que había leído muy buenas críticas. Lo cierto es que, sin contar con grandes lujos, tiene todo lo que se le puede pedir a un hotel. Bien decorado, limpio, y con unas bonitas vistas. Al menos desde mi habitación, desde la que se podían disfrutar de unas preciosas vistas al mar. Así que, si te pasas por San Vicente, y buscas alojamiento, es una muy buena opción que debes considerar.

Y básicamente este fue todo mi paso por San Vicente de la Barquera. La “tierruca” de David Bustamante ya no tiene secretos para mí, y aunque es evidente que no puedo hablar de ella con la misma pasión con la que lo hace su ciudadano más célebre, sí que es una visita recomendable para todo aquel que se encuentre en Cantabria.

Acerca de roberto mazzanti

Hola soy roberto, un italiano que ha vivido 10 años en España que adora los viajes y todo lo relacionado con ellos. Después de tanto viaje, he decidido compartirlos con todo el mundo y desde 2013 soy administrador de www.laotraruta.net. Gracias a mucho trabajo y esfuerzo, después de 2 años, estoy viviendo de blogging y hace poco he salido de viaje indefinido (te cuento todas mis aventuras en mi nueva web: italoespañol). Los sueños se pueden hacer realidad, sólo hay que focalizarlos ;)

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