Viaje a Bielorrusia: un itinerario por un país con alma soviética

Entre bisontes y selvas, entre iglesias ortodoxas, fortalezas antiguas y memorias soviéticas, un itinerario por Bielorrusia: un país que no ha renegado nunca el reciente pasado. Bonito y rico en contradicciones.

Las cigüeñas descansan sobre los palos de la luz, las estatuas de Lenin vigilan las plazas. Cuando la llamaban Rusia Blanca era la periferia de la unión soviética, desde cuando es independiente es la periferia de Europa. Sin turismo y sin derechos civiles, Bielorrusia es una llanura cubierta de campos, prados y selvas. Con los últimos bisontes europeos del continente y tanques adornando las plazas.

Es fácil alcanzarla por tierra pero ojo en no llegar desde Polonia: las colas en el sitio de frontera pueden durar horas. La frontera oeste con Lituania, entre selvas de abedules pobladas por alces, es menos difícil de superar. Los controles a pasaportes y a equipajes son minuciosos, los policías vestidos color kaki tienen miradas de hielo. Sólo con el sello en el pasaporte se puede suspirar de alivio. Welcome to Belarus

Tanque en minsk
Tanque en minsk

Asombran el orden y la limpieza de las calles. Asfalto impecable, señal recién pintada. Las casitas de madera están pintadas, tal como las empalizadas, los buzones, las paradas de los autobúses. Grodno (entre Minsk y Varsovia) es una ciudad de trescientos mil habitantes, moderna y cosmopolita. Los edificios neoclásicos sobrevividos a la guerra son numerosos, hay hasta una calle de compras con bares, cafés y restaurantes. La catedral jesuita de Farny con sus cúpulas turquesas, el teatro de arte dramático con una severa arquitectura de vanguardia. Un tanque, con el cañón apuntando al cielo, decora la rotonda de la plaza central.

La llanura en el norte, en la frontera con Rusia y Letonia, es rica en lagos y pinedas. Basta con alguna hora de autobús para atravesar la región: los campesinos están doblados en los campos, los viejos coches soviéticos aparcados delante de las casas. Las ciudades son pocas y las aldeas muy lejanas entre ellas, en las selvas vírgenes que las circundan hay osos y lobos. En Vitebsk, la capital, ha nacido el pintor Marc Chagall.

Catedral farny, bielorrusia
Catedral farny

La fortaleza del siglo XVI de Mir, patrimonio del Unesco, está a dos horas de autobús de Minsk. El castillo está en la ribera de un lago, durante la segunda guerra mundial fue prisión y gueto para los judíos. Ahora es un museo, una de las principales atracciones de Bielorrusia. En la iglesia ortodoxa del país hay un antiguo icono chino, un regalo de mercantes procedentes de Asia. En 1800 durante una tempestad de nieve los habitantes de Mir les dieron comida y amparo y así tuvieron salva la vida. Volvieron años después, con una imagen de San Nicolás de regalo.

Fortaleza de mir bielorrusia
Fortaleza de mir

A unas hora de bus de Mir se encuentra Staryje Doroghi. A una primera vista la ciudad puede aparecer insignificante: pocas tiendas, edificios de cemento y el infalible tanque al lado de una calle. Sin embargo tiene un rinconcito en la literatura lugareña, mencionada en la novela La tregua de Primo Levi: en 1945 él y otros 1400 italianos, de vuelta a casa, permanecieron allí por dos meses. En una aldea perdida en los bosques Primo Levi y sus amigos trataron de comprar una gallina. Dijeron “coccodè” y nadie los entendió hasta que una anciana les llevó la gallina 😉

La capital Minsk sólo está a unos 150 kilómetros. Es la ciudad más grande de Bielorrusia con poco menos de dos millones de habitantes, fue casi completamente destruída durante la segunda guerra mundial. Stalin ordenó su reconstrucción y se volvió símbolo de la planificación comunista. Tiene amplias avenidas, edificios neoclásicos, fuentes y monumentos al heroísmo. Los Mc Donalds son numerosos pero el consumismo occidental todavía está lejos, las tiendas son pocas y te caras, las calles diseminadas de edificios soviéticos.

En la plaza Oktyabrskaya es el moderno edificio de la República a atraer cada mirada. La cercana Casa de los oficiales tiene un tanque delante del portón, el edificio del Comité central del partido comunista infunde temor solo mirandolo. A lo largo de la calle principal hay un palacio neoclásico, amarillo, cubierto de cámaras, con las iniciales Kgb en la puerta. La biblioteca de Minsk es una especie de diamante bañado de vidrios que por la noche se iluminan y cambian de color cada pocos segundos. Según la clasificación del Lonely Planet es uno de los diez edificios más feos al mundo.

En la plaza de la Victoria, encima de un obelisco de 40 metros se puede ver la estrella roja soviética. Pero es la plaza de la independencia el monumento a la arquitectura estalinista. Ahí están la universidad estatal, el ayuntamiento, correos y el metro. La gigantesca Casa del gobierno fue construida en los años ’30 y tuvo que hacer de modelo a la ciudad entera. Los militares presidian por los lados a la estatua de Lenin de la entrada. Bielorrusia es el único país ex USSR que, en lugar de derribar las estatuas de Lenin, les ha dado nuevo resplandor. Son colosos con miradas orgullosas y decididas, los ojos de bronce parecen fijarse en el futuro. Disfrazan la nostalgia de un País que mantiene viva la memoria soviética, pero todavía está anclado al siglo pasado.

Acerca de roberto mazzanti

Hola soy roberto, un italiano que ha vivido 10 años en España que adora los viajes y todo lo relacionado con ellos. Después de tanto viaje, he decidido compartirlos con todo el mundo y desde 2013 soy administrador de www.laotraruta.net. Gracias a mucho trabajo y esfuerzo, después de 2 años, estoy viviendo de blogging y hace poco he salido de viaje indefinido (te cuento todas mis aventuras en mi nueva web: italoespañol). Los sueños se pueden hacer realidad, sólo hay que focalizarlos ;)

Te podría interesar

Teatro romano de Mérida

Guía completa para visitar la ciudad de Mérida

Mérida es una ciudad de Extremadura con una historia bastante importante detrás debido a que …

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *